Ayer salí con unos zapatos marrones, unos náuticos para ser exacto. Zapatos comprados para hace dos Navidades y que tuvieron un uso esporádico en mi vida.
Poco después de aquellas primeras Navidades mi armario se fue llenando de camisetas de lino con cuello abierto y cordones, pantalones bombachos y similares (algunos con más colores que el arcoiris)poco a poco entraba en la época más hyppie de mi vida según la forma de vestir, claro.
Supongo que el ambiente en que me movía me ayudaba en esta transformación paulatina de mi ser, ya que era un cambio acentuado por la gente con la que estaba más que por mi deseo personal.
La mejor forma de describir lo que le pasó despues a mi cabeza es que implosioné, y eso provocó el reseteo de mi persona.
De aquella época solo me queda el recuerdo, y menos mal, entonces fue cuando poco a poco el camaleonismo que me caracteriza se reinventó así mismo.
Trabajando aprendí a amar a las camisas, mi idilio por los chalecos se mantiene, sigo enamorado de mis gorras aunque siento que necesitan alguna que otra compañera más, sigo mirando con escepticismo los polos aunque les reconozco que me quedan bien y el único problema que tengo es que he relegado la mayoría de mis camisetas al fondo de mi armario.
Me harté de la despreocupación por mis barbas y lo que antes fue una pesadilla, cortarme las rastas, se ha convertido en mi mejor decisión.
Ante esta nueva forma de verme siento volver a mis orígenes bohémicos en mi forma de vestir. Renovados por nuevos elementos, manteniendo ciertas cosas de la época anterior, sacando el polvo a prendas de épocas más pasadas y sobretodo innovando con la nueva adquisición: la camisa.
Ahora que noto esta variación, ahora que los cambios se producen en mi por mis vivencias y no por la gente que me rodea puedo decir que creo que he cambiado mi forma de verme
Nuevo pero viejo, diferente pero manteniendo la costumbre, realista y de ficción emocional pero sin imponer la razón
domingo, 5 de diciembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Uno
¿Por qué pretendemos ser más de lo que somos?
¿Por que pretendemos luchar batallas que realmente no existen?
Quizás pretendemos tener algo dentro de nosotros mismos,
quizás sea un pequeño ideal que existe en el interior de cada uno
Me resisto a pensar que en esto que tenemos,
esto a lo que llamamos sociedad no haya sitio para los idealistas.
Porque aunque todo me diga lo contrario, aunque tienda a evitarlo,
por que aunque sea un cobarde que solo sabe amar hasta que odia,
tengo en mi mismo un ideal que no deja cerrar las puertas.... por ahora.
Y ya es hora de que el mundo haga sitio al idealista.
Como dijo Victor Hugo: No hay nada más poderoso en la historia,
que un ideal al que le ha llegado su momento.
¿Por que pretendemos luchar batallas que realmente no existen?
Quizás pretendemos tener algo dentro de nosotros mismos,
quizás sea un pequeño ideal que existe en el interior de cada uno
Me resisto a pensar que en esto que tenemos,
esto a lo que llamamos sociedad no haya sitio para los idealistas.
Porque aunque todo me diga lo contrario, aunque tienda a evitarlo,
por que aunque sea un cobarde que solo sabe amar hasta que odia,
tengo en mi mismo un ideal que no deja cerrar las puertas.... por ahora.
Y ya es hora de que el mundo haga sitio al idealista.
Como dijo Victor Hugo: No hay nada más poderoso en la historia,
que un ideal al que le ha llegado su momento.
martes, 23 de noviembre de 2010
Dos
Y en la mañana del hoy
la luz brilla en el solpor
y en los colores del ayer
se refleja mi presente.
Más podemos no solo variar,
si no contemplar la variación,
no de la vida misma,
si no de nuestra moral, o nuestro amor.
Me salto la restricción autoimpuesta,
por mejorar algo que no va bien.
No busco nada más que una cosa,
la absolución de mi mismo ser.
Hoy, es la luz del mañana
donde ayer sonaron trompetas
al afrontar con valor y humildad
las acciones que a mi respectan.
la luz brilla en el solpor
y en los colores del ayer
se refleja mi presente.
Más podemos no solo variar,
si no contemplar la variación,
no de la vida misma,
si no de nuestra moral, o nuestro amor.
Me salto la restricción autoimpuesta,
por mejorar algo que no va bien.
No busco nada más que una cosa,
la absolución de mi mismo ser.
Hoy, es la luz del mañana
donde ayer sonaron trompetas
al afrontar con valor y humildad
las acciones que a mi respectan.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Tres
E logo o inicio fúndese no final
mentres que nalgún lugar da miña esencia,
cérrase unha parte, unha porta quizaís.
Sinto que é momento de afronta-la conciencia.
Son un oscuro e hormonado ser da terra
que farto xa de tantas e variadas cerdas
decide collé-lo seu rabo de touro e dicirlle:
- Deixa xa, de manda-lo todo a merda.
Rompín esquemas inculcados na miña infancia
nunha búsqueda interminabñe e costosa...
Perdín cachiños do meu pequeno corazón
de cada paso que dín, de cada idea espantosa.
mentres que nalgún lugar da miña esencia,
cérrase unha parte, unha porta quizaís.
Sinto que é momento de afronta-la conciencia.
Son un oscuro e hormonado ser da terra
que farto xa de tantas e variadas cerdas
decide collé-lo seu rabo de touro e dicirlle:
- Deixa xa, de manda-lo todo a merda.
Rompín esquemas inculcados na miña infancia
nunha búsqueda interminabñe e costosa...
Perdín cachiños do meu pequeno corazón
de cada paso que dín, de cada idea espantosa.
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