domingo, 29 de septiembre de 2013

Segundos aminutados, minutos asegundados


De la ley saqué la paciencia,
hasta que el pozo secó al verano.
Del teatro viví la inocencia,
sueños, hasta que despertaron.
De la moda, la más absurda lujuria
arrebatada por la invisible fuerza.
De lo social, nació la grata vivencia
y se escapa con cansada fiereza.

¿Porqué? ¿Acaso imposible me es?
¿Sentir el segundo que pasa,
sin razonar el minuto que viene?

¿De verdad que eres capaz de escuchar,
no mis palabras y mis señales,
si no la falta de vida en el momento?

No soy más que un ambicioso proyecto
intentando  sacar de mi la normalidad,
Así me veo si, pero así  rara vez me siento,
salvo que tú escuchando, me lo logres sacar.
Eso es lo que me has dado, un dulce intento,
¿Cual era la virtud que otorgo? Tu, sabrás.
A tu lado o en el otro, se que fue mi regalo.
guárdalo en tí al menos, una vez y otra más.

Recuérdame si me voy, víveme si me quedo
no sueñes con estertores, hazlos realidad
o víveme con paciencia, y un lejano final.

¿Porqué? ¿Acaso imposible te es?
¿Pensar en el minuto que pasa,
para desear el segundo que viene?

martes, 19 de marzo de 2013

Estelas y estrellas


A veces lo vemos como una serie de decisiones;
otras, más modestos, un cúmulo de circunstancias
pero de todas, sus estelas, son un barrido de emociones.


Es ese punto de inflexión, ese escalofrío de limón,
un nervio a flote, un  peldaño hacia otra parte;
que hace nacer la estela de una estrella antes frenada,
que sentimos convertirla en fugaz, difusa y añorada


Dicen que las estelas son en realidad trozos de frío hielo
que circunvalean y se mueven por en medio de la cola...
Pero también dicen que son un espectáculo en el cielo.

Porque a veces subirse a una estrella, es bajarse de otra
solemos verlo así, porque cabalgar ambas nos parece locura
pero nadie nos dice que elijamos estrellas. Asi que, por favor...
¡¡olvidémosnos de hacer la siempre frágil montura!!

Deja que se alejen las estrellas con su estela, con calma...
gasta tu energía en volar cerca, a miles de años luz...
mírala a lo lejos, como su luz crece, como no se apaga.

A veces nos olvidamos de algo, en ese punto de inflexión
y es que tu también eres una estrella, que puedes volar cerca.
Porque recuerda que dos estelas son siempre mejor que una
y desde la colina de la Tierra y junto otras, parecerá una lluvia.