viernes, 21 de agosto de 2009

5...........4...........3...........2............1........... FIRE tititititititititititi tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Cuando las cosas no van como deberían ir en el comienzo de los tiempos vimos que todo tiene un principio y un final.
Hoy en día, me pregunto si quizás no estaremos preparándonos para el final o si no ha empezado ya el apocalipsis basado en el choque de civilizaciones, terrorismo y una fría confrontación entre superpotencias mundiales por los recursos naturales del Ártico o otras zonas por explotar.
Si leemos en perspectiva las noticias, nos hablan de un desarme nuclear constante y una guerra diplomática contra aquellos estados, considerados peligrosos por otros que lo son mucho más que ellos, que intentan obtener la tecnología; pero por otro lado cada día veo más y más acuerdos de venta de armas entre países o concesiones entre países para el libre paso militar por sus territorios. Todo esto sin contar por supuesto con las tres ocupaciones militares del siglo XXI: Irak, Afghanistan y Georgia.
Italia militariza sus calles con el pretexto de la seguridad de sus ciudadanos, las extremas derechas sacan sus mejores resultados electorales desde la última gran guerra en muchos países Europeos, EEUU instala más de 20.000 cámaras de video de uso público en su frontera con Mexico para que cualquier ciudadano pueda vigilar a los “espaldas mojadas” desde Internet. El panorama futurista de los países desarrollados me recuerda a “1984”.
Bajo el Mediterráneo el islamismo fanático se concentra en células capaces de cualquier cosa por su fe, ven a los de arriba como los causantes de sus males ( y no les falta razón en parte) y buscan el lugar ideal para hacerse entender bajo una estruendosa explosión. Los judíos perseguidos allá atrás persiguen ahora a los musulmanes en Palestina bombardeando incluso almacenes de la ONU alegando errores en la teledirección de sus misiles. Son tales los problemas que hay ahora en el mundo desarrollado que parece que no se habla a penas de lo que hay más abajo del ecuador: África y su pobreza ha pasado a un segundo plano.
El capitalismo sin escrupulos de los países desarrollados, el fanatismo de los países musulmanes, el odio entre civilizaciones, etc… pueden acabar con todos nosotros. Puede que reaccionemos antes de que la confrontación sea inevitable, o puede que no ocurra nada realmente serio pero por si acaso el mundo se prepara para el apocalipsis, y en ese caso solo puedo desear que después de él quede alguien para poder contarlo y alguien para poder escucharlo.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Limpiando tenedores

Es quizás una hora muy especial, donde el vinagre (cuando no me ve Manoli, ginebra) se desliza por el metal de una hueste de infinitos cubiertos mientras pienso. Hago caso a los consejeros y pienso. Pienso y cuando me aburro de pensar empiezo a intentar sentir.
Pues ayer entre una cuchara sopa y un tenedor de postre lo conseguí, sentí. Y no solo sentí si no que razoné sobre mis sentimientos y mis conclusiones son duras y fuertes y quizá descabelladas por que siempre tiendo a los extremos. O todo o nada.
Cada limpieza de tenedores trae consigo un efecto diferente en mí. A veces caigo en la vagancia de ser una pala de pescado y me refugio en lo de siempre. Otras me muestro sumiso y obediente ante las opiniones y creo realmente que los cuchillos me conocen más de lo que me conozco yo mismo.
Las menos, me siento como un tenedor gigante con ganas de pinchar todo lo que me hace daño.
Pero ayer no fui cubierto, ayer me acerqué un poco a mí mismo y fui, entre una cuchara de sopa y un tenedor de postre, Oscar. Y ahora pienso como no necesitar a los cubiertos para ser yo.
Lo escrito es suficiente para mi, lógicamente así visto no tiene ninguna conclusión para hacer merecedores a estos párrafos de ser publicados. Pensando más fríamente me doy cuenta que es curioso como las actividades repetitivas que usan poca parte del cerebro dejan a tu cabeza en una especie de estado clarividente y dan la calma que de otra manera no consigues. Esta puede ser la conclusión.

jueves, 23 de julio de 2009

El Final del III Ejercito

El calor sofocaba a la hueste expuesta al sol. Un día de bochorno absoluto en la ciudad de Talabheim fue el lugar elegido por nuestro general para darnos la aciaga noticia. Era lógico, cuantas veces saliéramos de esta plaza tras él, cuantas veces…
Mi nombre es Mark von Saufen, soy Tirador de la Octava Compañía de Arcabuceros, la más antigua, la mejor. Además soy el más veterano de toda la tropa regular de Talabheim, y solo el Ingeniero Mayor Van Tasel de todo el III Ejército ha luchado más veces al lado de nuestro general que yo.
Tres veces condecorado con la Cruz del Valor, una de ellas por dirigir a mi Compañía en la defensa solitaria del flanco derecho en la Batalla de la Colina de la Calavera contra un Señor del Caos. Llevo más de veinte años viendo morir a mis compañeros, a mis amigos, luchando hasta el fin de nuestras fuerzas, dando muerte a toda clase de criaturas entre ellas también hombres… la verdad es que no se hacer otra cosa ya. Aun así tengo seguro que no hubiese llegado vivo al día de hoy si no llega a ser por nuestro general:
El Mariscal de Campo Oskar Von Raufen Estefad. Conocido por sus hombres por el rango con el que se encumbró en la historia; General. El consiguió que el III Ejército de Talabheim fuese temido y respetado por cualquier enemigo. En las múltiples campañas que llevamos a cabo nos llenaba de orgullo oír que nuestros enemigos se referían a nosotros como La Ira de la Pólvora, La Marcha Invencible, Los Hombres del Diablo-Hombre, Organizadores del Caos etc…
Un día a la luz de una hoguera acampados cerca de Praag se acercó el general y nos dijo: He oído que por aquí los bárbaros aún no nos han bautizado y solo se me ocurren dos opciones o no tienen suficiente imaginación o aun no nos conocen. Tres días después en otra situación similar se acercó de nuevo y comentó con algo de sorna que no iba poder satisfacer su curiosidad por que ya no quedaban bárbaros vivos.
Todo esto pensaba en mi formación, cerca de las compañías de lanceros y a no más de unos pocos metros de donde se encontraban los cañones de Van Tasel. Sonaron trompetas y al unisono todos nos pusimos firmes, subía el general a la palestra.
Alto, vigoroso, viejo pero con fuerzas, subió vestido de campaña no con los ropajes de gala, llevaba su vieja casaca, encima la capa de piel de lobo que le regalaron Los Caballeros del Lobo Blanco, su espada colgaba del cinturón y nos miró a todos.
Escudriño en el silencio a todos sus hombres, los caballeros, las tropas regulares, los artilleros los Grandes Espaderos, los herreruelos los flagelantes incluso estaban ahí. Todos querían oirle.
“Hombres del Imperio os saludo, yo vuestro general, vuestro líder, vuestro amigo. Algunos lleváis conmigo más años que la edad de mi hijo, otros remplazasteis a grandes hombres de manera más que gloriosa e incluso algunos no me conocéis más que de algunos meses pero todos formáis el III Ejército de Talabheim, mi ejército.
Jamás hubiese llegado a este momento sin vosotros, sin los que estáis aquí y sin los que pasaron por esta misma plaza desde aquella vez que partí a salvar un pueblo de una incursión goblin.
Mi fama es alta dentro y fuera de las fronteras del Imperio, he sido temido, he sido odiado, he sido envidiado también por mis hazañas, por vuestras hazañas. Un miliciano que salvó un cañón, un destacamento que murió parando decenas de Fanáticos Goblins, un Ingeniero que mató un gigante, un cañón que hundió un dragón, por miles de cargas de caballería desesperadas, miles de salvadas que rompieron miles de frontales de ejércitos son solo unas pocas a nombrar. Por todo ello soy lo que soy, por vosotros soy lo que soy. Y hoy es el día de agradeceros todo esto, no solo yo si no todo el Imperio os agradece vuestro servicio. El mismísimo emperador desde Altdorf ordenará a la misma hora que nosotros que se disparen cien cañones en nuestro honor.
Sois el ejército que cualquier general soñaría mandar.
Hoy se termina, en el mismo lugar en el que empezó la historia que escribimos juntos estos veintiséis años. Los tiempos han cambiado, somos el último ejército que queda del antiguo modelo militar, nuevos avances en la estrategia así como en las armas y en la reestructuración de las tropas nos jubilan anticipadamente. Algunos seréis incorporados a otras unidades, otros obtendréis vuestra merecida jubilación pero recordar todos que hubo un tiempo que fuimos el mejor ejército que ha tenido el Imperio.”
Por primera vez un atisbo de lágrima apareció en los ojos de nuestro general. Alguien alzó la voz entre las filas rompiendo el protocolo:
- ¡Sigmar salve a nuestro general!- Y las diez mil almas en la gran plaza de Talabheim gritaron al unisono. Yo también grité como nunca lo había hecho y Van Tasel ordenó acto seguido que cien cañones desde las murallas de la ciudad dispararan al cielo.

domingo, 5 de julio de 2009

Fin de Temporada

“¿Quién podía saberlo?” Se pregunta el telespectador al final de cada capítulo.
Las vueltas de tuerca de esta surrealista serie de televisión llevan al telespectador a la mayor de las locuras y a una drogadicción absoluta. Las extravagantes tramas que envuelven a los personajes en cada capítulo nos llevan a replantearnos nuestros más profundos esquemas mentales e incluso romperlos, no sin antes recibir una lección de lo que llamaré “Carpe Diem”.
Intentando divertir consiguen hacerte llorar y cuando crees que las cosas van a ponerse crudas te llevan por el camino de la reconciliación y la amistad.
Sexo, drogas, alcohol son los ingredientes picantes de esta serie así como la amistad, el amor la tristeza o la felicidad son los temas a tratar.
Una extravagante mezcla entre Friends y Californication con pizcas de una serie de culto de los 90 como Dr en Alaska que ha llevado a esta serie a las más altas cuotas de pantalla.
Después de lo sucedido en el final de temporada más frenético de toda la serie nos preguntamos, ¿que ocurrirá la próxima temporada?.
Ahí van unos cuantos spoilers.
- Se ha confirmado la vuelta a la serie del actor Josua Valka en el papel de Josue Valkarce.
- Se rumorea con la posibilidad de que actores principales abandonen la serie o en todo caso esta aumente sus escenarios a otras ciudades imaginarias.
- Bruno sufrirá de una extraña enfermedad el “Síndrome del Bit” que se reflejará en un enamoramiento con su portátil.
- Ana se convertirá en una famosa cantante pero caerá en una horrible depresión cuando le obligen a cantar en Luar Na Lubre.
- Bruno, Javi y Oscar se atreverán a viajar a la dimensión donde se perdió la taza de café hace dos temporadas.
- Veremos un cambio radical en Berni, todo apunta a que se volverá Emo.
- María y Cons lucharan a muerte por el último cacho de queso de la Tierra dejando destruida casi en su totalidad la Catedral de Santiago.
- Pablo perderá la cabeza por una zanahoria gigante que está enamorada de Javi.
- Pablo volverá de Senegal como jefe tribal de los N’palutas, una tribu canibal.
Todo esto y más os espera en la próxima temporada de “No somos más que hormonas… digo hormigas”