Cielos manchados de café,
soliloquios contra una pared,
disputas con la pluma esquiva...
aliñan ciertos momentos de melancolía.
Pero no siempre el cuervo trae muerte
a su vez que las letras traen poesías...
A veces solo el mar trae tempestad
y la calma del mismo es tormenta.
No siempre la inspiración es oscura,
si no que del más sutil silencio
se puede hablar del tenue mediodía,
de una gris mañana de la vida de un necio
Cielos manchados de café,
soliloquios contra una pared,
disputas con la pluma esquiva...
aliñan ciertos momentos de melancolía.
La impaciencia por el incumplimiento,
de unos sueños buenos o perversos,
lleva escrita en su cartel de bienvenida
la palabra fracaso con tinta y descaro.
Pero no se conoce otro medio humano
que este tan odiado y despreciado fracaso
para sacar al sol un motivo, un camino
que seguir hacia un renovado sueño.
Cielos machados de café,
soliloquios contra una pared,
disputas con la pluma esquiva...
aliñan ciertos momentos de melancolía.
Adios buenas aves, vuestro es el cielo...
mío es mi tiempo, mío es este momento
que desafío, de la poesía, una obiedad:
No siempre ella nace en un oscuro final.
Adiós hombres del ayer, vuestro es el pasado...
mío es mi tiempo, mío es este momento;
que miro al cielo manchado y grito:
¡Correré hacia ti! ¡te alcanzaré humilde sueño...!
Cafés con nubes de leche y cielo,
coloquios en una terraza del mar,
de una mirada, mi alma es esquiva;
Ella aliña ciertos momentos de mi vida.
Nuevo pero viejo, diferente pero manteniendo la costumbre, realista y de ficción emocional pero sin imponer la razón
domingo, 5 de septiembre de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
6:40 Suena el despetador...
Resguardándome del nocivo ambiente que vivía
descubrí el camino ardiente y oscuro hacia la verdad.
Donde se salva el alma de un conejillo de indias
en este mundo manipulante de intensa publicidad.
Pues al lado del que consideré mi enemigo
encontré un secreto, una búsqueda, una ruta:
Ruta sin carretera ni mapas donde la traduzcan,
ruta solitaria y extensa con un objetivo final.
Y en ella me embarqué sin brújula ni timonel,
con la simple intención del material beneficio,
pero encontré entre las corbatas, antes detestadas,
algo más importante que el verde comprador de vicio.
Tres ingredientes personales, una actitud positiva...
para comenzar cada día del calendario anual.
Siete hábitos y una meta en la cabeza...
para terminarlo siempre de forma ideal.
Sigo siendo el mismo poeta triste que conoceis
pero ahora mis versos transmiten algo más,
su simpleza puede que los desmerezcan
pero su mensaje no se debe de olvidar.
descubrí el camino ardiente y oscuro hacia la verdad.
Donde se salva el alma de un conejillo de indias
en este mundo manipulante de intensa publicidad.
Pues al lado del que consideré mi enemigo
encontré un secreto, una búsqueda, una ruta:
Ruta sin carretera ni mapas donde la traduzcan,
ruta solitaria y extensa con un objetivo final.
Y en ella me embarqué sin brújula ni timonel,
con la simple intención del material beneficio,
pero encontré entre las corbatas, antes detestadas,
algo más importante que el verde comprador de vicio.
Tres ingredientes personales, una actitud positiva...
para comenzar cada día del calendario anual.
Siete hábitos y una meta en la cabeza...
para terminarlo siempre de forma ideal.
Sigo siendo el mismo poeta triste que conoceis
pero ahora mis versos transmiten algo más,
su simpleza puede que los desmerezcan
pero su mensaje no se debe de olvidar.
sábado, 7 de agosto de 2010
Miedo y medio
Miedo y medio es una entrada de blog que por una parte es un cómputo de reflexiones y por otra una crítica literaria de una libro muy conocido: El Diario de Ana Frank.
Para aquellos que no hayan leído el susodicho libro os comento que se trata del diario personal de una niña judía de 13 años que en 1942 se ve obligada a esconderse en un anexo secreto de la oficina de su padre en Amsterdam. Pasará los siguientes dos años de su vida escondida con sus padres y hermana, con la famiia Van Daan y con el señor Dussel viviendo situaciones de temor y tambien de esperanza con las noticias del avance de la guerra.
En su diario Ana deja ver su enorme maduración para su edad debido a sus circunstancias especiales de tal forma que llega a conclusiones personales parecidas o similares a las que yo he podido llegar a mis 23 años. Vienen reflejados sus miedos infantiles y propios de su edad entremezclados con una valentía personal impresionante cuando se refiere a su situación real como judía escondida, además todo relatado en gran medida muy estilosamente, aunque alguna entrada se ve que debía estar aburrida y escribía sobre cualquier cosa.
Ana estuvo dos años de su vida muerta de miedo escondida en aquel anexo y sin embargo fue capaz de por momentos ser feliz e incluso reir, mantener su mente cultivada y hasta disfrutar del amor.
Personalmente me ha hecho pensar varias cosas y aunque algunas son tópicos extremadamente conocidos muchas veces no los aplicamos o los aplicamos mal.
Primero el miedo es natural y las personas tienen y tendran siempre miedo pero eso no puede justificar tus acciones en última medida; sin embargo sería bueno tenerlo en cuenta, o más bien que te lo tengan en cuenta. A día de hoy varias personas han alcanzado un estado miedoso para conmigo lo que me ha generado muchas veces irascibilidad y pena sin embargo ahora cuando pienso en aquella gente que me conoce extremadamente bien y que por lo sucedido a lo largo de este tiempo teme retomar el contacto íntimo conmigo no le culpo, aunque en un ataque de vanidad valiente creo que no deberían dejarse llevar por sus miedos al igual que yo debería hacer lo mismo.
Por otra parte me acordé de un topicazo como es que siempre hay gente que estará peor que tu y aunque eso no es consuelo siempre hay que tenerlo en mente para decir "si ellos pudieron... yo puedo, si ellos salieron yo saldré"...
El miedo nos impulsa a ser personas despreciables, a errar, nos conduce a accionar nuestros mecanismos de protección que muchas veces son como armas que disparan contra almas de la gente que te conoce. Hasta hace poco yo me pase de tuerca, estaba con miedo y medio en el cuerpo y eso se notó en mi vida y se notará en mi futuro.
Lo hecho hecho está y mi lucha tiene que ser contra el miedo, como Ana salvando las distancias evidentemente, y solo así podremos avanzar aunque no conozcamos el destino final. Y aquellos que me temen que luchen contra su miedo porque si miran en sus corazones veran que al igual que yo los hecho de menos ellos creo tambien deben de hecharme algo de menos.
Aconsejo que lean ese libro y piensen sobre él, paladeen cada palabra por que en muchos pasajes todos podemos sentirnos medianamente identificados.
Para aquellos que no hayan leído el susodicho libro os comento que se trata del diario personal de una niña judía de 13 años que en 1942 se ve obligada a esconderse en un anexo secreto de la oficina de su padre en Amsterdam. Pasará los siguientes dos años de su vida escondida con sus padres y hermana, con la famiia Van Daan y con el señor Dussel viviendo situaciones de temor y tambien de esperanza con las noticias del avance de la guerra.
En su diario Ana deja ver su enorme maduración para su edad debido a sus circunstancias especiales de tal forma que llega a conclusiones personales parecidas o similares a las que yo he podido llegar a mis 23 años. Vienen reflejados sus miedos infantiles y propios de su edad entremezclados con una valentía personal impresionante cuando se refiere a su situación real como judía escondida, además todo relatado en gran medida muy estilosamente, aunque alguna entrada se ve que debía estar aburrida y escribía sobre cualquier cosa.
Ana estuvo dos años de su vida muerta de miedo escondida en aquel anexo y sin embargo fue capaz de por momentos ser feliz e incluso reir, mantener su mente cultivada y hasta disfrutar del amor.
Personalmente me ha hecho pensar varias cosas y aunque algunas son tópicos extremadamente conocidos muchas veces no los aplicamos o los aplicamos mal.
Primero el miedo es natural y las personas tienen y tendran siempre miedo pero eso no puede justificar tus acciones en última medida; sin embargo sería bueno tenerlo en cuenta, o más bien que te lo tengan en cuenta. A día de hoy varias personas han alcanzado un estado miedoso para conmigo lo que me ha generado muchas veces irascibilidad y pena sin embargo ahora cuando pienso en aquella gente que me conoce extremadamente bien y que por lo sucedido a lo largo de este tiempo teme retomar el contacto íntimo conmigo no le culpo, aunque en un ataque de vanidad valiente creo que no deberían dejarse llevar por sus miedos al igual que yo debería hacer lo mismo.
Por otra parte me acordé de un topicazo como es que siempre hay gente que estará peor que tu y aunque eso no es consuelo siempre hay que tenerlo en mente para decir "si ellos pudieron... yo puedo, si ellos salieron yo saldré"...
El miedo nos impulsa a ser personas despreciables, a errar, nos conduce a accionar nuestros mecanismos de protección que muchas veces son como armas que disparan contra almas de la gente que te conoce. Hasta hace poco yo me pase de tuerca, estaba con miedo y medio en el cuerpo y eso se notó en mi vida y se notará en mi futuro.
Lo hecho hecho está y mi lucha tiene que ser contra el miedo, como Ana salvando las distancias evidentemente, y solo así podremos avanzar aunque no conozcamos el destino final. Y aquellos que me temen que luchen contra su miedo porque si miran en sus corazones veran que al igual que yo los hecho de menos ellos creo tambien deben de hecharme algo de menos.
Aconsejo que lean ese libro y piensen sobre él, paladeen cada palabra por que en muchos pasajes todos podemos sentirnos medianamente identificados.
jueves, 29 de julio de 2010
"El niño que jugaba con Almas"
Abro los ojos y percibo el movimiento de una aguja avanzando por la esfera de un despertador. Otra vez me despertó la claridad del día, son las once y cuarto de la mañana y he vuelto a apagar la alarma de las nueve y media.
La cama está completamente deshecha y me enseña que he tenido sueños revueltos. ¿que soñé? nunca me acuerdo...
Son las once y veinte, aun no me he movido... ¿a que espero? supongo que ha tener ganas de vivir un nuevo día y disfrutar de él.
No hay café, hay que hacerlo y eso lleva tiempo. Me fumaré un cigarro mientras espero... son las once y treinta y cinco.
Me siento a leer un rato en el salón un libro que me dejó Daniella "El niño que jugaba con almas" dice que antes de morir un niño te quita el alma juega con ella y después cuando se aburre la devuelve a otra persona que va a nacer... No es mi estilo pero está bien.
Son las once y cuarenta y siete minutos y ya no hubo más tiempo después, solo una luz blanca.
Sara vivía con Daniella y veintidos horas y catorce minutos después leía el periódico mientras desayunaba infusión y pastas cuando sus ojeras y cara hinchada de recién levantada se tornaron en una mueca de impresión después de incredulidad y veintitres segundos más tarde dió paso al llanto.
Y Daniella tardó lo que se tarda en leer esta frase en levantarse y preguntarle que ocurría. No contestó, pero nueve segundos más tarde Daniella leyó en el periódico el motivo de sus lágrimas.
Una explosión de gas le había quitado a su pareja, Javier.
El funeral fue 33 horas después de que Javier abriese los ojos esa mañana y exactamente un año un mes y un día de que el cura pronunciase la palabra Amén, conocía a Daniella en una fiesta en la playa.
Ella iba con Marcos, el anterior novio de Sara, a pedir una cerveza y Javier se la acercó he hizo un buen chiste. En esos momentos Sara cerraba los ojos para notar la brisa de la plaza más profundamente...
Y así pasó el día, los cuatro hablaron y rieron y mientras entre Javier y Daniella surgía el fuego de la juventud; el gélido frío de la rutina hacía su presencia entre Sara y Marcos. Ese día cumplían tres años, seis meses y veintinueve días.
Entre el chiste de Javier y el primer beso que se dió con Daniella pasaron seis cervezas por sus gargantas, ciento doce entre toda la gente de la playa, diezmil setecientas catorce entre todos los bares de la ciudad y cuatrocientastreintatresmil cientocatorce en todo el país... pero solo una era la primera cerveza que bebía alguien en toda su vida. Ese alguien es Alzar, un emigrante que dos meses y tres días después de corromper su fé islámica con aquella cerveza comenzó a trabajar con Manuel.
Alzar avisó setenta y tres horas y diez minutos antes de la explosión a Manuel de que la caldera del piso de Javier había que cambiarla, y Manuel aparcó delante del portal de Javier veinticinco horas y seis minutos antes de la tragedia pero se fue. La causa una llamada de dos minutos y tres segundos que le comunicaba que iba a ser padre.
Una hora y media después de esa llamada Sara cogía por primera vez un niño recién nacido en sus prácticas de medicina y le miró a los ojos... "se parecían a los de Javier" pensó. Cinco minutos y un segundo mas tarde le daba el niñó a María, su madre la mujer de Manuel.
Abro los ojos, bueno eso creo no se si los tengo abiertos. Hace calor y estoy completamente mojado. Recuerdo una luz blanca pero no se cuando y luego un niño jugando conmigo pero tampoco se decir cuando.
A los diez segundos vuelvo a ver la luz en una brecha delante mía. Tengo los ojos cerrados por que intuyo la luz en mis párpados no es que la vea.
Catorce minutos después mi cabeza empieza a ir hacia la luz y seis minutos más tarde sale por la brecha. Luego el cuello y el cuerpo y finalmente las piernas.
Me agarran con cuidado y oigo muchas voces... noto un golpe en el trasero y empiezo a llorar de lo que me duele.
Los recuerdos posteriores son difusos, estoy en los brazos de alguien y entonces abro los ojos... "Te conozco eres Sara" intenté decir pero no pude y un segundo más tarde ya no me acordaba de nada. Bueno, si una cosa más; una voz de un hombre decía:
"Sara anota: Hora de nacimiento: once y cuarenta y siete"
La cama está completamente deshecha y me enseña que he tenido sueños revueltos. ¿que soñé? nunca me acuerdo...
Son las once y veinte, aun no me he movido... ¿a que espero? supongo que ha tener ganas de vivir un nuevo día y disfrutar de él.
No hay café, hay que hacerlo y eso lleva tiempo. Me fumaré un cigarro mientras espero... son las once y treinta y cinco.
Me siento a leer un rato en el salón un libro que me dejó Daniella "El niño que jugaba con almas" dice que antes de morir un niño te quita el alma juega con ella y después cuando se aburre la devuelve a otra persona que va a nacer... No es mi estilo pero está bien.
Son las once y cuarenta y siete minutos y ya no hubo más tiempo después, solo una luz blanca.
Sara vivía con Daniella y veintidos horas y catorce minutos después leía el periódico mientras desayunaba infusión y pastas cuando sus ojeras y cara hinchada de recién levantada se tornaron en una mueca de impresión después de incredulidad y veintitres segundos más tarde dió paso al llanto.
Y Daniella tardó lo que se tarda en leer esta frase en levantarse y preguntarle que ocurría. No contestó, pero nueve segundos más tarde Daniella leyó en el periódico el motivo de sus lágrimas.
Una explosión de gas le había quitado a su pareja, Javier.
El funeral fue 33 horas después de que Javier abriese los ojos esa mañana y exactamente un año un mes y un día de que el cura pronunciase la palabra Amén, conocía a Daniella en una fiesta en la playa.
Ella iba con Marcos, el anterior novio de Sara, a pedir una cerveza y Javier se la acercó he hizo un buen chiste. En esos momentos Sara cerraba los ojos para notar la brisa de la plaza más profundamente...
Y así pasó el día, los cuatro hablaron y rieron y mientras entre Javier y Daniella surgía el fuego de la juventud; el gélido frío de la rutina hacía su presencia entre Sara y Marcos. Ese día cumplían tres años, seis meses y veintinueve días.
Entre el chiste de Javier y el primer beso que se dió con Daniella pasaron seis cervezas por sus gargantas, ciento doce entre toda la gente de la playa, diezmil setecientas catorce entre todos los bares de la ciudad y cuatrocientastreintatresmil cientocatorce en todo el país... pero solo una era la primera cerveza que bebía alguien en toda su vida. Ese alguien es Alzar, un emigrante que dos meses y tres días después de corromper su fé islámica con aquella cerveza comenzó a trabajar con Manuel.
Alzar avisó setenta y tres horas y diez minutos antes de la explosión a Manuel de que la caldera del piso de Javier había que cambiarla, y Manuel aparcó delante del portal de Javier veinticinco horas y seis minutos antes de la tragedia pero se fue. La causa una llamada de dos minutos y tres segundos que le comunicaba que iba a ser padre.
Una hora y media después de esa llamada Sara cogía por primera vez un niño recién nacido en sus prácticas de medicina y le miró a los ojos... "se parecían a los de Javier" pensó. Cinco minutos y un segundo mas tarde le daba el niñó a María, su madre la mujer de Manuel.
Abro los ojos, bueno eso creo no se si los tengo abiertos. Hace calor y estoy completamente mojado. Recuerdo una luz blanca pero no se cuando y luego un niño jugando conmigo pero tampoco se decir cuando.
A los diez segundos vuelvo a ver la luz en una brecha delante mía. Tengo los ojos cerrados por que intuyo la luz en mis párpados no es que la vea.
Catorce minutos después mi cabeza empieza a ir hacia la luz y seis minutos más tarde sale por la brecha. Luego el cuello y el cuerpo y finalmente las piernas.
Me agarran con cuidado y oigo muchas voces... noto un golpe en el trasero y empiezo a llorar de lo que me duele.
Los recuerdos posteriores son difusos, estoy en los brazos de alguien y entonces abro los ojos... "Te conozco eres Sara" intenté decir pero no pude y un segundo más tarde ya no me acordaba de nada. Bueno, si una cosa más; una voz de un hombre decía:
"Sara anota: Hora de nacimiento: once y cuarenta y siete"
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