- …El elefante era un mamífero de grandes dimensiones que habitaba en el antiguo continente de África y en algunas zonas de Asia. Un nuevo fiasco más para los científicos del Programa de Repoblación de la Biosfera Terráquea por Clonación que con esta ya son 25 especies animales y 56 vegetales que son catalogados como Inviables, además de otras 103 especies más que han precisado de modificaciones genéticas importantes en su Cadena Alpha para su viabilidad.
Seguro que nuestros antecesores no esperaban tal número de dificultades para poder traer al mundo a las antiguas especies que lo habitaban. El caso del elefante es especialmente grave por que…. –
Una mano cerró la comunicación holográfica que tenía encima de la mesa. No le apetecía seguir escuchando más las noticias del mediodía. Se incorporó del sofá y tomó una varilla de la caja metálica que había en la mesa, se la puso en los labios. Después cogió un pequeño cubo metálico lo enganchó al extremo de la varilla, y giró. Un color grisáceo, como a plata desgastada, coloreó la varilla de principio a fin; chupó de ella y una pequeña porción de la misma perdió ese color mientras su garganta se llenaba de un gas extraño incoloro, inoloro pero con mucho sabor. En el siglo XX hubiesen llamado a estas varillas cigarrillos. Pero esto no es el s.XX…
Ora Sayid era un hombre de mediana edad con el pelo negro de rizo espeso sus ojos de azabache y su piel morena eran la herencia materna de una etnia casi extinguida entre la humanidad. En todo lo demás se parecía a su padre, de procedencia americana: alto, barba poblada, aunque se la afeitaba completamente, y rasgos anglosajones. Las características étnicas de Ora dejan de tener relevancia desde el mismo momento que compruebas el lugar de nacimiento en la ficha personal de Ora; ya que no nació en Utah, California o Damasco ni en ningún lugar de la Tierra.
Si alguien de este siglo se le ocurriese preguntarle su procedencia natal él respondería que nació donde nacen todos los seres humanos de esta época: en las Cámaras de Incubación de la Estación Fraternidad, una de las tres estaciones construidas con el fin de salvaguardad la especie humana del mayor peligro al que se había enfrentado desde que alcanzó la categoría de Homo Sapiens.
Libertad, Igualdad y Fraternidad son los nombres de la que fue la única esperanza de la especie humana durante estos últimos cuatro siglos, la esperanza de poder volver a la tierra, la esperanza de continuar con la vida del hombre tal y como debería de ser.
Cada una de las estaciones estaba preparada para una de las tareas de este objetivo vital al que se denominó coloquialmente “El Gran Regreso”.
Llegado el ansiado momento la primera de las estaciones en llegar sería la Libertad aterrizando en algún lugar cercano al ecuador, anclando sus módulos en el suelo y pasando a ser un gran complejo de infraestructuras que se denominaría Neociudad. Capacitada para labores de investigación y exploración de las condiciones terrestres. Su objetivo primordial era simple, asegurar que la tierra vuelve a ser habitable.
Una vez logrado su objetivo amerizaría en el océano Atlántico, la estación Igualdad su labor no era otra que la reconstrucción de la biosfera terrestre mediante la clonación de las especies vegetales y animales y análizar el desarrollo de estas. El proceso se llevaría a cabo en tres fases correspondientes a las diferentes plataformas construidas por el hombre en los océanos pacífico índico y el mencionado atlántico denominadas Puntos de Genesis. Pasaría mucho tiempo desde el aterrizaje de las dos primeras estaciones en la faz de la tierra hasta la llegada de Fraternidad la última y más grande de todas ellas, destinada a mantener la sociedad humana durante el tiempo que permanecería en el espacio. Entraría en la atmósfera dividiéndose en 5 pequeños complejos parecidos a la Libertad que se denominarían con los nombres Alpha Beta, Centauro Omega y Epsilón. Cada una de ellas aterrizaría en cada uno de los antiguos continentes y comenzaría la fase de repoblación y desarrollo dirigida desde Neociudad.
Ese era el plan, esa era la gran estrategia humana para volver a casa, pero incluso un inmaculado proyecto como este, de años de investigación y siglos de perfeccionamiento puede no salir como se deseaba, y eso es lo que ocurrió.
Ora se incorporó y apartó las recargas de varilla de un dossier que había en la mesa, lo abrió en la primera página y leyó el título; Informe 345-BA2: Análisis Exhaustivo del Cuadrante Noreste 21 Fecha 24032435.
Llevaba dándole vueltas a ese informe toda la mañana desde que lo recibió a primera hora, a eso de las seis, y no se le ocurría que podría significar aquellos datos tan extraños.
Había computerizado los resultados más de diez veces, analizado modelos probabilísticos una y otra vez y los resultados se acercaban a 0. Nunca había mas probabilidad que una entre más de diez mil millones. Posteriormente añadió todas las variables que pudo ocurrírsele desde la lógica sin conseguir nada más que un pequeño aumento en las posibilidades pero que seguía siendo insignificante. ¡Es imposible!, una y otra ve se repetía, pero sin embargo…. Concluían sus exclamaciones.
De repente tuvo una idea; se levantó de golpe y cogió el auricular blanco que se encontraba encima del teclado de un enorme ordenador con varias pantallas holográficas y se lo puso en la oreja. Al tocar el aparato auditivo salió una especie de rama flexible hacia la boca que dejó de crecer a dos centímetros de sus labios:
- Janis- Habló en voz alta mientras tecleaba frenéticamente- Introduce el programa RR en tu memoria y analiza estos datos que te estoy enviando, espero tu respuesta- Janis era el nombre que Ora le puso a su ordenador personal cuando fue destinado como Supervisor a esta sección, era el nombre de una antigua cantante del s.XX que le gustaba mucho a Ora y le pareció correcto bautizar a su ordenador de esa manera, además seguía la extraña tendencia humana, alguna especie de subconsciente sexual, de llamar a las máquinas con nombres de mujer.
Al cabo de unos pocos segundos Janis contexto:
- Suceso Imposible, los datos introducidos deben estar mal, probabilidad del 99.3% de error cometido por la Unidad de Análisis en ese cuadrante-
-Bien Janis, bien, el problema es que los análisis has sido comprobados una docena de veces y la Unidad Móvil revisada manual y automatizadamente y los resultados están bien- contestó Ora.
Dio una calada a su varilla y preguntó con una pizca de curiosidad- ¿Qué otra probabilidad te ha dado el programa RR?-
RR era el programa más complejo creado por un ser humano para una máquina, significaba Respuesta Razonada, y consistía en una serie de algoritmos muy complejos que dotaban a la máquina de algo así como capacidad de inventiva. Con el él Ordenador podría llegar a conclusiones fuera de contextos matemáticos de manera original y sorprendente pero siempre a partir de la experiencia adquirida, en este caso su base de datos sobre la Sociología humana y otros aspectos como la teoría del caos o el azar.
- El resto de la probabilidad viene dado por la introducción de una variable más en el modelo que ha introducido-
Con más curiosidad si cabe por parte de Ora preguntó a la máquina que había comenzado a sorprenderle:
-¿Qué variable?-
- La posibilidad de que otros seres humanos hayan aterrizado en la tierra antes que la Estación espacial Libertad, con todo lo que ello representa a priori- contestó Janis con la frialdad natural de una máquina sin saber el efecto que estaba causando esas palabras en el rostro de Ora.
Nuevo pero viejo, diferente pero manteniendo la costumbre, realista y de ficción emocional pero sin imponer la razón
miércoles, 18 de febrero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
Capitulo VI: Visperas y Enseñanzas
7:26 AM Continuando la tradicion de escribir al amanecer de mis días a hora y media de confiar el aprobado de un parcial(gracias a dios) a la sabiduria teórica de la gente que se siente a mi lado en el aula y a la inercia adquirida en la elaboracion de asientos contables de este verano; decido publicar algo que escribi hace mucho tiempo y que realmente por su significado para mi es lo mejor que he escrito. A día de hoy deseo que la gente me conozca un poco más y por ello publico algo que jamas pensé que haría, a las vísperas de un examen acudo a las enseñanzas de mi abuelo.
Enseñanzas
Cuando me sentaba en aquel sillón a la vera de mi abuelo para ver una película era feliz.
Fueron muchas las noches que, por hacer compañía a mis abuelos, dormí en Bedoya. Bedoya, es una calle de Ourense que transcurre paralela al Parque de San Lázaro, el parque más conocido de Ourense, y sube hasta más arriba de Buenos Aires hacia el Auditorio y la carretera que va al Hospital. Pero para mi Bedoya significa esa casa. Bedoya empezó a llamarla mi tía Patricia a esa casa cuando hicimos la mudanza de mi abuela unos años después de que muriera mi abuelo. Nunca antes le llamara Bedoya.
Aquellas noches que me quedaba a hacer compañía siempre acababan en la misma situación: Un nieto y su abuelo viendo una película en la televisión. A simple vista parece algo normal pero con el tiempo me di cuenta que era más que eso. Es dificil explicar que significaba eso para mi pero cada vez que lo recuerdo me siento bien, este o no lo esté en ese momento. Echo de menos volver a vivir otra noche como aquellas.
El Último Mohicano, El Patriota etc... eran solo algunas de las películas que vi con mi abuelo; lo importante no era la película, eran las cosas que mi abuelo me enseñaba con ellas, era la situación, era... era mi abuelo.
Recuerdo que viendo El Último Mohicano le dije en una escena en la que un francés disparaba a los indígenas con una pistola del siglo XVIII: Abuelo ha disparado tres veces y esas pistolas son de un tiro y hay que cargarlas de nuevo. No fueron esas las palabras justas seguro y tampoco recuerdo la contestación palabra por palabra de él pero se que me dijo que tenía razón que era un fallo de la película y que no se había dado cuenta él de eso, luego puso cara de aprobación. Esas caras de aprobación fueron lo que me enseñaba que las cosas que hacía estaban bien o mal, que lo que había dicho era ingenioso o inteligente o gracioso en algunos casos. Sentir esa aprobación de mi abuelo eran muy importantes para mi, y aun lo siguen siendo, por que cada vez que hago algo dentro de mi le veo juzgándome y diciéndome si eso que hice o no hice esta bien o no.No siempre hago caso a sus juicios, pero si que los siento, y a veces los sufro por que veo que no soy el nieto que el querría que fuera.
Se que el estaba orgulloso de mi por que era su último discípulo en el deporte, el me veía así. Cada vez que venía a ver un partido de baloncesto yo era feliz. Era curioso pero, de pequeño, quería que viniese a verme mi abuelo los partidos y detestaba que viniesen mis padres.El tenía ese único motivo para estar orgulloso de mi en esos momentos, yo tenía miles de ellos. Se que para cada nieto su abuelo es el mejor pero es que yo no es que sienta eso, que lo siento, es simplemente que me doy cuenta de que la gente, la gente quería a mi abuelo, lo apreciaba, veían en él una persona increíble capaz de mantener una familia unida, capaz de tomar decisiones duras o, por lo menos intentarlo aunque mi abuela siempre le reblandecía. Hay muchos motivos por los que mi abuelo se que fue alguien para recordar por todo aquel que le conoció.
Además de ver películas muchas veces me contaba historias de su vida, de la Guerra Civil, de cuando vivió en Marruecos, de su infancia de cuando fue deportista etc... A veces se repetía, contaba una historia que ya había oído antes, pero no me importaba, la volvía a oír, a recordarla a volver a aprender de esas historias, a sonreír con esas anécdotas graciosas.
Me encantaba pasar tiempo con mi abuelo, me encantaba dar vueltas por el bosque alrededor del pueblo cuando íbamos en verano, me encantaba verlo esperándome en una esquina a que pasase por ahí cuando corrí la carrera de San Martiño, me encantó verlo nadar por última vez, me encantó que un día entrase en el salón de mi pueblo y me dijese: A estas horas del día en ese sillón con la ventana al lado es un buen lugar para leer. Le dije que se sentará el pero desistió y se fue a buscar otro lugar para leer. Me di cuenta en ese momento que me trataba como alguien mayor, que ya había crecido y que merecía sentarme ahí a leer un libro.
Una de las mejores cosas que aprendí de él fue el gusto por la lectura aunque yo también tengo culpa de eso, no solo él.
Son muchos los recuerdos que tengo de él, la primera vez que le gané al ajedrez de la cual tengo una foto, la cara sonriente que ponía cuando entraba en el salón de Bedoya al verme, los ejercicios de coordinación que me decía que hiciese para compensar mi equilibrio etc... Pero el recuerdo más impactante que tengo de él fue el de la última vez que le vi.
Me iba de campamento y él había estado muy mal en el hospital, fui a despedirme y, en el momento no me di cuenta pero me dio un apretón de manos como nunca me diera antes. Apretó la mano y con la otra cubrió el apretón. Le mire a la cara y vi a mi abuelo con un pijama azul del hospital sentado en una silla con un tubo que le rodeaba la cara con dos prolongaciones que le entraban en los orificios nasales y con una risa esbozada en la cara.
Una sonrisa que cada vez que recuerdo, cada vez que me quedo mas seguro que era un reflejo de sus pensamientos, era una despedida, el sabía que no nos volveríamos a ver. Había oído que las personas presienten su muerte antes de morir, pero después de ese momento supe que con aquel apretón de manos mi abuelo se despidió de mi no por que me iba de campamento, si no que se despedía para siempre.
Me enorgullece saber que una de las últimas cosas que hizo mi abuelo antes de morir fue ver una foto de sus nietos. El no murió en el hospital, el murió después, cuando le dejaron irse a casa, el murió el día que terminaron los mundiales de atletismo después de verlos enteros y ver los mejores mundiales de España (le encantaba el deporte, sobretodo el atletismo), el murió al lado de mi abuela, como él quería, el murió un 12 de agosto. Ese día había lluvia de estrellas, y aquel año voló una estrella más, voló mi abuelo.
Se que mejor no pudo ser ese día, pero solo quería que me hubiese esperado a que le dejase que le contará lo que hice en el campamento, como hacía todos los años, solo hubiese cambiado eso.
Me has enseñado mucho abuelo, y aun me sigues enseñando.
¡¡¡¡¡Jaque Mate, abuelo!!!!! (Primera vez que le gané al ajedrez)
Enseñanzas
Cuando me sentaba en aquel sillón a la vera de mi abuelo para ver una película era feliz.
Fueron muchas las noches que, por hacer compañía a mis abuelos, dormí en Bedoya. Bedoya, es una calle de Ourense que transcurre paralela al Parque de San Lázaro, el parque más conocido de Ourense, y sube hasta más arriba de Buenos Aires hacia el Auditorio y la carretera que va al Hospital. Pero para mi Bedoya significa esa casa. Bedoya empezó a llamarla mi tía Patricia a esa casa cuando hicimos la mudanza de mi abuela unos años después de que muriera mi abuelo. Nunca antes le llamara Bedoya.
Aquellas noches que me quedaba a hacer compañía siempre acababan en la misma situación: Un nieto y su abuelo viendo una película en la televisión. A simple vista parece algo normal pero con el tiempo me di cuenta que era más que eso. Es dificil explicar que significaba eso para mi pero cada vez que lo recuerdo me siento bien, este o no lo esté en ese momento. Echo de menos volver a vivir otra noche como aquellas.
El Último Mohicano, El Patriota etc... eran solo algunas de las películas que vi con mi abuelo; lo importante no era la película, eran las cosas que mi abuelo me enseñaba con ellas, era la situación, era... era mi abuelo.
Recuerdo que viendo El Último Mohicano le dije en una escena en la que un francés disparaba a los indígenas con una pistola del siglo XVIII: Abuelo ha disparado tres veces y esas pistolas son de un tiro y hay que cargarlas de nuevo. No fueron esas las palabras justas seguro y tampoco recuerdo la contestación palabra por palabra de él pero se que me dijo que tenía razón que era un fallo de la película y que no se había dado cuenta él de eso, luego puso cara de aprobación. Esas caras de aprobación fueron lo que me enseñaba que las cosas que hacía estaban bien o mal, que lo que había dicho era ingenioso o inteligente o gracioso en algunos casos. Sentir esa aprobación de mi abuelo eran muy importantes para mi, y aun lo siguen siendo, por que cada vez que hago algo dentro de mi le veo juzgándome y diciéndome si eso que hice o no hice esta bien o no.No siempre hago caso a sus juicios, pero si que los siento, y a veces los sufro por que veo que no soy el nieto que el querría que fuera.
Se que el estaba orgulloso de mi por que era su último discípulo en el deporte, el me veía así. Cada vez que venía a ver un partido de baloncesto yo era feliz. Era curioso pero, de pequeño, quería que viniese a verme mi abuelo los partidos y detestaba que viniesen mis padres.El tenía ese único motivo para estar orgulloso de mi en esos momentos, yo tenía miles de ellos. Se que para cada nieto su abuelo es el mejor pero es que yo no es que sienta eso, que lo siento, es simplemente que me doy cuenta de que la gente, la gente quería a mi abuelo, lo apreciaba, veían en él una persona increíble capaz de mantener una familia unida, capaz de tomar decisiones duras o, por lo menos intentarlo aunque mi abuela siempre le reblandecía. Hay muchos motivos por los que mi abuelo se que fue alguien para recordar por todo aquel que le conoció.
Además de ver películas muchas veces me contaba historias de su vida, de la Guerra Civil, de cuando vivió en Marruecos, de su infancia de cuando fue deportista etc... A veces se repetía, contaba una historia que ya había oído antes, pero no me importaba, la volvía a oír, a recordarla a volver a aprender de esas historias, a sonreír con esas anécdotas graciosas.
Me encantaba pasar tiempo con mi abuelo, me encantaba dar vueltas por el bosque alrededor del pueblo cuando íbamos en verano, me encantaba verlo esperándome en una esquina a que pasase por ahí cuando corrí la carrera de San Martiño, me encantó verlo nadar por última vez, me encantó que un día entrase en el salón de mi pueblo y me dijese: A estas horas del día en ese sillón con la ventana al lado es un buen lugar para leer. Le dije que se sentará el pero desistió y se fue a buscar otro lugar para leer. Me di cuenta en ese momento que me trataba como alguien mayor, que ya había crecido y que merecía sentarme ahí a leer un libro.
Una de las mejores cosas que aprendí de él fue el gusto por la lectura aunque yo también tengo culpa de eso, no solo él.
Son muchos los recuerdos que tengo de él, la primera vez que le gané al ajedrez de la cual tengo una foto, la cara sonriente que ponía cuando entraba en el salón de Bedoya al verme, los ejercicios de coordinación que me decía que hiciese para compensar mi equilibrio etc... Pero el recuerdo más impactante que tengo de él fue el de la última vez que le vi.
Me iba de campamento y él había estado muy mal en el hospital, fui a despedirme y, en el momento no me di cuenta pero me dio un apretón de manos como nunca me diera antes. Apretó la mano y con la otra cubrió el apretón. Le mire a la cara y vi a mi abuelo con un pijama azul del hospital sentado en una silla con un tubo que le rodeaba la cara con dos prolongaciones que le entraban en los orificios nasales y con una risa esbozada en la cara.
Una sonrisa que cada vez que recuerdo, cada vez que me quedo mas seguro que era un reflejo de sus pensamientos, era una despedida, el sabía que no nos volveríamos a ver. Había oído que las personas presienten su muerte antes de morir, pero después de ese momento supe que con aquel apretón de manos mi abuelo se despidió de mi no por que me iba de campamento, si no que se despedía para siempre.
Me enorgullece saber que una de las últimas cosas que hizo mi abuelo antes de morir fue ver una foto de sus nietos. El no murió en el hospital, el murió después, cuando le dejaron irse a casa, el murió el día que terminaron los mundiales de atletismo después de verlos enteros y ver los mejores mundiales de España (le encantaba el deporte, sobretodo el atletismo), el murió al lado de mi abuela, como él quería, el murió un 12 de agosto. Ese día había lluvia de estrellas, y aquel año voló una estrella más, voló mi abuelo.
Se que mejor no pudo ser ese día, pero solo quería que me hubiese esperado a que le dejase que le contará lo que hice en el campamento, como hacía todos los años, solo hubiese cambiado eso.
Me has enseñado mucho abuelo, y aun me sigues enseñando.
¡¡¡¡¡Jaque Mate, abuelo!!!!! (Primera vez que le gané al ajedrez)
martes, 20 de enero de 2009
Capitulo V: Buenos dias mundo

Buenos dias a todos los habitantes de este planeta! Os deseo que paseis un feliz día y que hagais todo lo que os haga feliz.
Si te hace feliz matar en Gaza,dejar que pase hambre Etiopía,saquear el tercer mundo o dejar sin trabajo despidiendo de tu empresa a 1000 trabajadores, o cosas mas banales como pegar a tu esposa o atracar un banco, violar una niña, subir a internet pornografia infantil, robar dinero del contribuyente o lanzar al mercado los misiles Jericho entonces hazlo.
Animo a todo el mundo a que haga lo necesario para su felicidad, hacedlo convertir este planeta en un planeta infeliz a costa de la felicidad de todos vosotros. Hacedlo.
Hacedlo por que asi me hareis feliz a mi, quemareis este mundo para que otros podamos reconstruir sobre las cenizas un planeta feliz.
Hacedlo por favor destruir esto hasta que os destruyais a vosotros. Eso me hará feliz
viernes, 9 de enero de 2009
Capitulo IV- Un solo dolor
Cuando te cortas en un dedo, te lastimas el codo o te esguinzas un tobillo te das cuenta de lo mucho que usas esa parte de tu cuerpo para tu vida cotidiana. A este tipo de cosas solo le hacemos caso cuando duelen y mientras, su dolor no nos sea palpable olvidamos su contribucion a nuestra felicidad.
Este lujo solo nos lo podemos permitir en estos casos desde mi punto de vista, ya que si cuando las cosas empiezan a ir mal, pero aun no duelen, las dejamos pasar con la confianza de que el tiempo cure esto entonces nos equivocaremos.
Por otro lado el dolor de una rodilla no se une al del codo pero el dolor del alma si se une al de la conciencia o al del corazón en un único dolor.
Un dolor que no se puede atajar con el tiempo, un dolor que mina tus posibilidades físicas, que te hace sentir como un trapo de cocina sucio.
Cuando pienso en el tiempo que perdemos esperando a que ese dolor se ataje por si solo descubro que lo único que en realidad hago es intentar evadirme como un cobarde de todo lo que me hace daño y no afrontarlo como debería.
Cada hombre tiene lo que se merece pero a veces no merece lo que tiene.
Este lujo solo nos lo podemos permitir en estos casos desde mi punto de vista, ya que si cuando las cosas empiezan a ir mal, pero aun no duelen, las dejamos pasar con la confianza de que el tiempo cure esto entonces nos equivocaremos.
Por otro lado el dolor de una rodilla no se une al del codo pero el dolor del alma si se une al de la conciencia o al del corazón en un único dolor.
Un dolor que no se puede atajar con el tiempo, un dolor que mina tus posibilidades físicas, que te hace sentir como un trapo de cocina sucio.
Cuando pienso en el tiempo que perdemos esperando a que ese dolor se ataje por si solo descubro que lo único que en realidad hago es intentar evadirme como un cobarde de todo lo que me hace daño y no afrontarlo como debería.
Cada hombre tiene lo que se merece pero a veces no merece lo que tiene.
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