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lunes, 24 de octubre de 2011

El regreo al Principio: Capítulo II: Igualdad

La estación más cercana a la Tierra será Fraternidad. Esta estación es un complejo de dos anillos sobre un mismo eje rotacional. El primero girará transversalmente sobre el eje y estará enteramente ocupado por granjas auto sostenidas y cultivos hidropónicos. Otro anillo girará elípticamente sobre el primero y se compondrá de cinco módulos habitables que conformarán por si solos unidades independientes para el mantenimientos de la vida y sociedad humana en el espacio. El movimiento de los dos anillos dotará de gravedad a todo el complejo evitando los enormes costes energéticos que supondría mantener una célula de gravedad artificial funcionando para un complejo de tales dimensiones. La estación está preparada para mantener a 20000 personas y cada uno de los módulos es una unidad independiente y separable de la estación pero conforman un enorme complejo que estará dotado del procesador más potente jamás creado por la mente humana, E.L.I.A: Una inteligencia virtual que se ocupará de las funciones administrativas del sistema, los sistemas vitales de Fraternidad y, sobretodo, supervisará las Cámaras de Incubación Humana. Por último, debido a su cercanía a la atmósfera terrestre, tendrá la función de enviar cada cincuenta años las Unidades de Análisis Exhaustivo con la que los integrantes de la estación Libertad trabajaran y deliberaran finalmente el momento de regresar a la Tierra. Fragmento del discurso del Dr. Emira Paulov Jefe conjunto del Proyecto LIFE, expuesto en la sede de la ONU, New York año 2077. Un hombre rechoncho bajo una luz tenue y con un vaso de whisky en su mano dejó de leer la lámina visualizadora y miró al techo de su pequeño habitáculo… “El Gran Regreso… así es como lo llamamos, pero el tiempo transcurre y nunca llega ese día… y los padres mueren y los hijos ocupan sus puestos de vigilantes de la Tierra… Vigilamos y esperamos, vigilamos y esperamos….” Vic Fontaine bebió un trago de whisky y se recostó en su sillón. El whisky era un bien escaso ya que solo se permitía la plantación de malta cada veinte años y no toda se usaba para realizar esta bebida. Solo unas pocas personas llegaban a probarlo en su vida y muchas menos podían permitirse el lujo de beberse media botella una noche en la que todo parecía oscuro y desesperanzador, una de estas personas era el Director General de la Estación Libertad, el susodicho Vic Fontaine. Vic dirigió torpemente su enorme y borracho cuerpo a la cama con la esperanza de conseguir conciliar un sueño mejor que sus pensamientos. - Janis… ¿quieres decir que hay vida humana en la Tierra y no lo hemos descubierto hasta ahora?- Ora apagó su varilla en un cenicero cercano y se incorporó de la silla. - La probabilidad es del 0,7% pero si la condicionamos a que la Unidad de Análisis Exhaustivo haya sido inspeccionada siguiendo todos los protocolos y se confirme que esta no esta dañada y por tanto sus datos son correctos entonces asciende a un 49,1%- Ora estaba perplejo, se hizo el silencio un momento hasta que este acertó a preguntar: -¿Qué otro o otros sucesos significan el resto del porcentaje?- - Suceso no catalogado en los Bancos de Experiencia del programa RR – contestó Janis sin infligir ningún tipo de emoción a su voz aunque Ora juraría haber sentido cierto rin tintín en el tono usado por su ordenador personal y así, como si este de repente se diese cuenta del efecto que causaban sus palabras, añadió: - Le recuerdo Supervisor Sayid que estos últimos porcentajes vienen dados por el uso del programa RR y por consiguiente están fuera de los estrictos principios que cumplen todo modelo probabilístico y mis conclusiones pueden ser total o parcialmente erróneas. - Es decir mi querida Janis, hemos llegado a un callejón sin salida- Ora se volvió a recostar en su silla y cogió la media varilla que había apagado anteriormente con la intención de volverla a encender- Janis no contestó. -Envía el informe de la UAE y el resto de tus conclusiones al Director Fontaine y respóndeme a una pregunta… ¿Es posible que hubiese vida humana en la Tierra desde el principio, es decir que ninguna nave extraña y fuera del proyecto LIFE pudiese haber iniciado la recolonización antes que nosotros?- - Si añadimos la posibilidad de que todos los informes traídos por las UAE desde el inicio del proyecto LIFE estaban equivocados sobre este aspecto, entonces si es probable- Ora calló y miró con mala cara a la pantalla de su ordenador: “Hoy te levantaste con ganas de complicarme la vida” El resto de la mañana Sayid trabajó en otras partes del informe como la mineralogía del suelo o las fotos tomadas del paisaje terrestre. Se había descubierto que ciertas plantas primitivas sobrevivieron a la hecatombe bacteriológica que vivió la Tierra hace 400 años e incluso ciertos insectos como las cucarachas vivían con normalidad alimentándose de estas. No se sabe todavía porqué pero la bacteria causante de tal apocalipsis provocó mutaciones en este tipo de insectos que aumentaron enormemente de tamaño: sobre un metro de largo y sesenta centímetros de ancho. Una barbaridad si tomamos por referencia el tamaño que tenían las cucarachas en el siglo XX. Desde hacía doscientos años los supervisores de la Estación Libertad trabajaban sobretodo en el estudio de esta peculiar biosfera y la posible adaptación del ser humano a la misma mientras se intentaba recrear la anterior desde los puntos de génesis de la estación Igualdad Un par de horas más tarde Sayid contemplaba una foto del paisaje terrestre cuando sonó un pitido de su ordenador, se acercó a la pantalla y en letras grandes leyó Mensaje Recibido: Vic Fontaine. Lo primero que notó el director general al despertarse era que su cabeza le daba vueltas y que tenía un aliento a perros. Se levantó pesadamente de la cama y se tomó tres duchas de vapor de agua, un desperdicio del que ya había sido amonestado anteriormente. Preparó un café solo y se sentó ante su ordenador personal vestido únicamente con una toalla. Había un mensaje en la bandeja de entrada. Tardó cuarenta y cinco minutos en leer todo el informe y las conclusiones del programa RR de Janis y otro cuarto de hora en reaccionar, pero finalmente llevado por la excitación contestó el mensaje y escribió otros dos a los directores generales de las otras estaciones; se levantó y fue junto Mite, “un loro de fábrica” creado en la estación Igualdad, otro de los privilegios de su puesto: - Volvemos Mite, volvemos a la Tierra - el loro lo miró espasmódicamente y comenzó a repetir la frase de su amo “Volvemos a la Tierra, Volvemos Mite” provocando la estruendosa carcajada de Vic. Ora había sido citado en el habitáculo del director, como era normal ya que puesto de trabajo y vivienda se fusionaban en la estación Libertad debido al escaso espacio del que se disponía. Conocía a Vic de otros encuentros y le parecía una persona capaz para el puesto aunque se había dado cuenta que sufría frecuentes cambios de humor, de la euforia a la tristeza pasando por el enfado así que no sabía como lo iba a encontrar este día y eso entumeció parcialmente su dedo índice mientras lo acercaba al timbre electrónico de la puerta de Vic. Lo presionó y este lo identificó como Ora Sayid verificó su cita con Vic y se abrió. El director le esperaba sentado en un sofá, esperándole, y en cuanto lo vio aparecer en el habitáculo le dedicó una sonrisa y se levantó a estrecharle la mano. “parece que hoy esta de buen humor” reflexionó Sayid… - Buenos días supervisor por favor siéntese – le invitó con un gesto amistoso – Si no le importa vayamos directamente al asunto- Ora asintió con un gesto e hizo ademán de hablar pero fue interrumpido por la voz fuerte de Vic. - Acabo de leer su informe y lo he enviado a los distintos directores de las otras estaciones; sin duda los datos de la UAE son confusos pero los tres hemos llegado a la conclusión de que se debe esclarecer esta incógnita. Asumo la responsabilidad total para este trabajo pues - comenzó incorporándose de su sofá y enlazando las manos- - Estoy de acuerdo pero como usted sabe la posibilidad de la vida humana en la tierra viene dado por el programa RR que no está sujeto a ninguna directriz probabilística y por tanto pueden ser erróneas estas conclusiones – - Es posible pero sin duda algo pasa ahí abajo y nuestro deber es averiguarlo, supervisor – a Ora no le estaba gustando nada la reunión, no había un porqué claro pero había algo en el ambiente que le hacía presentir un cambio y los cambios no son buenos – - He ordenado que la UAE vuelva a ser revisada- Ora respiró “es lo lógico” se dijo asimismo – y he decidido utilizar mi categoría de Director General de la Estación para ordenar el envío de una nave tripulada a investigar el extraño fenómeno si se vuelve a verificar que la unidad de análisis está en perfectas condiciones – Los ojos de Ora se abrieron como platos y tardó un segundo en que su cerebro asimilase lo que acababa de oír: - Director… sabe que esa UAE ya ha pasado por los protocolos de revisión y mantenimiento y está perfecta así que lo más posible es que se envíe una nave sin saber realmente lo que hay poniendo en peligro vidas humanas y recursos escasos de la estación con su permiso creo que es una temeridad – respiró - ¿No sería preferible esperar al envío de la siguiente UAE? Vic miró fijamente a su mejor supervisor y la cara afable y contenta que este había visto se difuminó dejando paso a una mueca de desagrado y enfurecimiento… - ¿Esperar?- casi gritó – ¡Llevamos cuatrocientos años enlatados y flotando en el espacio esperando, Sayid! Esperando que un maldito chisme de metal con forma de supositorio nos traiga unos datos diferentes a todos los anteriores y que nos permita bajar estos tres cacharros y volver a empezar en el lugar de donde venimos, ¿Entiendes? - Si, pero con todos mis respetos… - ¡Que respetos ni que puñetas!- gritó Fontaine al levantarse bruscamente del asiento- Conoces perfectamente la Directriz 3 ¿No? “Los procedimientos de regreso solo podrán tener lugar en caso de la recepción de un informe favorable del estado terrestre” y este, por muy confuso que parezca, puede ser un informe favorable y por ello me siento capacitado para enviar a la Tierra la primera nave tripulada desde que comenzó el Proyecto LIFE. - Conozco las directrices señor, pero creo que se está dejando llevar por la euforia y los niveles de contaminación bacteriológica siguen siendo muy peligrosos y podríamos perder a la tripulación y recursos importantes en tal empresa, recomiendo…- intentó explicar atropelladamente ora cuando el ordenador de Vic emitió un pitido que interrumpió la conversación. Este se acercó un momento miró la pantalla y acto seguido desvió su mirada a su huesped. - La UAE a superado la revisión de la computadora E.L.I.A. Sus resultados son reales y su programa RR ha dado las mismas conclusiones que su ordenador personal, Ora - dijo despacio y tranquilamente paladeando cada una de las palabras -La decisión está tomada Sayid, espero que la acepte. Ora se levantó bruscamente y se dirigió a la puerta: - Creo que es una temeridad director y no apruebo su decisión, solo espero estar equivocado y que no pese sobre usted las posibles y fatales consecuencias de enviar a la Tierra una nave tripulada - avanzó un poco y la puerta se abrió. - Supervisor- comenzó tímidamente Fontaine - quería que usted pilotase esa nave- espetó Vic a la espalda de Ora. Este se paró un momento y se dio la vuelta. -¿Por qué? – miró perplejo a su director – - Antes de tomar posesión de su puesto como supervisor usted fue un piloto de carguero con amplia experiencia y de esta forma se reúnen en usted dos requisitos para esta misión, por una parte sabrá pilotar eficientemente la nave y por otra conoce los procedimientos de investigación – - ¿Así no tiene que enviar a nadie más no?- preguntó sarcásticamente Sayid – Así no pesaran tantas muertes sobre si mismo, ¿no es así?- Fontaine no contestó y se hizo el silencio en el habitáculo durante unos segundos hasta que un loro parlanchín decidió interrumpir con el chasquido de su pico. - ¿Conoce a Osver? – se acercó Fontaine, hasta casi rozar nariz con nariz, a Ora y este negó con la cabeza – Es un escritor de mediados del siglo XXI que cuando estaba en la cumbre de su carrera dejó de escribir y un par de años después en una entrevista le preguntaron el porqué. ¿Sabes que respondió?: “Llevo diecinueve años de mi vida encerrado en mi casa imaginándome historias y lugares fascinantes y decidí que era hora de ver esos lugares y vivir esas historias, decidí que era hora de cambiar”. ¿No cree que así es como deberíamos sentirnos todos nosotros? ¿No cree que es hora de sacrificarnos para poder dejar de imaginar y empezar a vivir como hizo Osver? Ora callaba y su semblante se había vuelto serio y pensativo como si estuviese atrapado por un embrujo. - Piénselo y mañana a la mañana comuníqueme su decisión ya que las condiciones perfectas para el envío de una nave se darán dentro de dos días si no tendremos que esperar un mes y medio. Tómese el día libre si lo precisa supervisor Sayid. Ora no pudo sacarse las palabras de Vic de la cabeza en todo el día y aunque le parecía una locura no podía dejar de pensar en la posibilidad de bajar a la Tierra y pisar el suelo de un lugar que solo existía en fotos y en sus sueños. Pasaron las horas y no conseguía tomar una decisión. Acabó recostado en la cama a altas horas de la mañana cuando Janis le interrumpió: - Supervisor detecto constantes vitales anómalas en su organismo que me indican que padece de insomnio si quiere puedo facilitarle música relajante y encontrará somníferos suaves en el botiquín - Ora se incorporó y miró a la Cabina de Protección. Era una cabina con un asiento con amarres que toda habitación de la estación Libertad disponía. A todos le enseñaban en la escuela como abrocharse bien en ella y que técnicas usar para evitar la ansiedad y otros problemas que puedan surgir en el descenso de las estaciones a la Tierra. La verdad es que era lo más inútil que había en cada habitáculo y mucha gente le tenía asignada otra función, en el caso de Ora había instalado una diana en la puerta de la cabina con la que se relajaba disparando dardos. Era una diana vieja de algún supervisor anterior a él que había ocupado su habitáculo “¿Cuántos años tendría?” se preguntó obviando sus pensamientos durante un momento. - Janis busca en tu base de datos todas las publicaciones en las que se describa el planeta tierra – - Supervisor hay 13467532 entradas que responden a su parámetro- - Elige una Janis y léela – se volvió a recostar y encendió una varilla – - Oficial del Imperio Británico: Douglas Willkinson. Entrada de su diario 02051873: Mi amada Cler me hallo en medio de la nada y el todo sentado entre las hierbas de un continente apenas conocido y mirando al lejano horizonte. Escucho las olas del mar batiendo contra las costas vírgenes de un mundo desconocido, la brisa acaricia mi piel como tus dedos lo hacían en nuestro lecho y oigo a los pájaros de esta isla cantando nuestra llegada. Detrás de mí unas montañas imponen su autoridad en este refugio de la naturaleza; son de color azabache bajo esta luz del atardecer… A pesar de todas las miserias del viaje solo por este momento siento que mereció la pena anotarme a esta expedición… Janis percibió que Sayid se había quedado dormido plácidamente y paró la reproducción. A la mañana siguiente Ora abrió los ojos de golpe como si se hubiese asustado de haberse quedado dormido y se quedó mirando al metálico techo de su habitáculo. Deseó poder ver aquellos pájaros, notar la brisa y oír el mar… ya había tomado una decisión y no se había dado cuenta de cuando y como lo había hecho; era como un instinto primario que le decía que el hombre necesitaba poder perder la vista en el horizonte… Era una sensación extraña de necesidad de algo que no había necesitado jamás y que curiosamente solo podía llamarla de una forma: Libertad.

lunes, 17 de mayo de 2010

Delito de Contranatura

Me encontraba un poco aturdida aún por la noticia cuando llegué a la planta 141 del edificio que guarda la sede del Departamento de Mantenimiento y Sostenibilidad Poblacional. Había sido reclamada para el proceso de fertilización humano es decir, iba a tener un hijo.
Tampoco es que eso te haga tremendamente especial ya que tarde o temprano casi todas las mujeres pasaban una o dos veces de su vida por el DMSP;asi que mis nervios eran los típicos nervios de probar algo por primera vez.
Al llegar a planta, una chica de unos veintidós años me condujo hasta una sala de espera donde me encontré incluída en un grupo de unas veinte funcionarias del Estado, trabajadoras como yo vamos.
Recuerdo que comprobaron nuestro historial médico para corroborar que todo seguía en orden y según lo establecido.
Era cierto que todas estábamos algo nerviosas por la experiencia sexual de la que íbamos a tener oportunidad de participar, una experiencia engorrosa pero necesaria para poder mantener la raza humana sin el uso de otras medidas de procreación. Medidas desestimadas por el Partido de la Pureza Humana, nuestro Gran Partido. Durante muchos años recuerdo pensar así.
Nos hicieron pasar a una consulta donde los médicos nos inyectaron excitantes artificiales y un inhibidor de la dopamina, la "hormona de la felicidad". Lo importante era quedarse embarazada y no disfrutar con lo prohibido por ley.
Ahí la vi por primera vez, era una mujer muy normal con el cabello negro y unos ojos azules que quedarían gravados en mi memoria para siempre. Parecía tremendamente frágil mientras el médico le buscaba incesantemente una vena en su fina piel.
Estaba muy asustada y me acerqué a ella con una sonrisa para decirle que todo iba a salir bien y que deseaba que su hijo heredase esos preciosos ojos azules que tenía.
El médico me miró con una cara extraña que no entendí muy bien hasta que unas semanas más tarde me comunicaron que mi inyección del inhibidor estaba defectuosa y que debía de abortar por poner en "peligro la seguridad nacional" además de trasladarme a un puesto solitario y aislado. Fue ese médico el único que me vio sonreír allí dentro, así que supongo que la culpa sería de él.
Nos pasaron a una última sala antes de llevarnos a conocer a nuestra pareja y nos dejaron solas en ella. Una voz robotizada nos indicó que teníamos que desnudarnos y aplicarnos el relajante muscular, que se nos había dado al entrar, por las ingles, los muslos y la cadera. Teníamos terminantemente prohibido ayudarnos en la aplicación de la crema y nos exigieron celeridad en el proceso.
No se explicar lo que sentí al ver a aquella mujer desnuda, pasando sus manos por su blanca piel muy suavemente. Era como si bailaran sobre su cuerpo buscando erizar el vello del mío y despertando en mi un instinto animal e incontrolable que procedía de lo más adentro de mi existencia.
Me sentí contrariada. Suponía que los excitantes podían tener algo que ver pero era algo más. Aparte la vista y busqué indicios en las otras mujeres de que les estaba ocurriendo lo mismo; no los encontré.
Entonces decidí no mirarla... aunque reconozco que de vez en cuando, levantaba la vista hacia ese cuerpo perfecto y me regocijaba en mi... ¿felicidad?
Se encendió la luz roja de la puerta que llevaba a la Sala de Procreación y cada una de nosotras fue acompañada por dos médicos hasta nuestro inseminador.
Los hombres se disponían en dos filas interminables de camillas blancas que les alzaban la pelvis ligeramente más que al resto del cuerpo. Estaban todos desnudos y erectos esperando nuestra llegada.
Al llegar bajaron delante de cada camilla una estructura circular con una pinza en el centro a la cual nos anclarían a cada una.
Los médicos me pusieron en el círculo y ataron mis brazos y mis piernas a los lados. Luego, mientras uno se ocupada de fiajarme la cabeza con una cinta, el otro sujetaba mi cadera con la pinza metálica. Me flexionaron un poco y me pusieron protectores a las rodillas.
Cuando estábamos todas, nos alzaron un poco con la estructura y la inclinaron hasta ponernos paralelas al suelo entonces nos bajaron a todas encima de cada uno de los Inseminadores.
Un médico nos colocó sensores a mi y al hombre mientras el otro facilitaba la penetración inicial.
Lo normal es que el conjunto de excitantes que llevábamos encima más el frenético movimiento al que nos sometía la pinza hiciesen que la experiencia no durase más que un par de minutos; y aunque seguramente no llegué a esa marca,sin duda fueron los momento más largos de mi vida.
La mujer de antes estaba a mi lado enganchada sobre otro hombre por aquel invento y participando en la "Gran Labor De La Procreación". Intenté verla pero mi cabeza fijada no me permitía alcanzarla con la vista.
Ahí enganchada a una máquina, sobre un hombre que no conocía y que sería el padre de un hijo que no me dejarían tener; y ahí, siendo la única mujer de la sala que podía llegar a sentir algo con el acto sexual... no sentí nada.
Solo sentí frustración por que la mujer a la que amaba estaba a mi lado y no podía besarla ni abrazarla ni sentir su piel sobre la mía mientras nos fundíamos con la mirada; y sentí tristeza por amar, amar por primera vez, y amarla sabiendo que no me correspondía. Sentí tristeza por amar a una mujer y darme cuenta de esa forma.
Han pasado diez años desde aquel día y nunca más la volví ver. Ahora, que estoy sola, he dejado de agradecer que me separaran de ella y siento que si alguna vez la viese le declararía lo que siento aun sabiendo que cometería ese delito que se conoce en este aciago mundo como Delito de Contranatura.

sábado, 9 de mayo de 2009

FUTURE

El salón no era muy grande, lo suficiente para que mi padre pudiera estar cómodo leyendo sus libros o descansando en el sofá. El era muy mayor ya y pasaba largos ratos en internet, viendo el InterTV o leyendo libros. En sus últimos años de vida había pasado una etapa muy mala al poco de morir tu abuela pero poco después centró todos sus esfuerzos en mantener viva su mente y estar lo mejor posible de salud, a veces incluso se excedía intentando hacer cosas que para su edad eran un esfuerzo excesivo. Ese día entendí muy bien a mi padre.
Era una tarde de primavera y hacía muy buen tiempo yo estaba en la cocina recogiendo los utensilios de la comida, recuerdo que era una estupenda tortilla de patatas pero sin sal ya que el abuelo tenía muchos problemas de tensión, cuando le vi mirando las fotos enmarcadas del salón. Pasó primero por la de su boda, luego la foto que tenía conmigo siendo bebe, recuerdo sobretodo la del cadillac rojo y el abuelo y otro amigo muy muy jovenes y con unas melenas impresionantes, o una en la Puerta del Sol en Madrid con otro amigo el día que nos convertimos en una repúblida, o la mas intrigante una foto de la fusión de Google y una empresa multisectorial de un antiguo compañero de piso cuando estuvo en la universidad.Nunca entendí por que le hacía gracia esa foto.
Bueno, vi que le costaba andar y le dije que se sentase, me miró y hecho una sonrisa se sentó y apoyó el bastón entre sus piernas. Encendió el InterTV y busco algo para ver.
Al cabo de un rato me llamó, recuerdo muy bien sus palabras.
- Hija, traeme un vaso de agua y sientate conmigo quiero que veas una cosa -
Fui junto el y me senté a su lado despues de dejarle el vaso de agua en la mesilla que tenía a mano, me dedicó una de sus sonrisas. El abuelo sonreía mucho.
Ya esta, ya esta; dejame respirar hijo, solo me he emocionado y no he podido contener las lágrimas. Sigo:
Yo había leído algo sobre lo que vi con el abuelo ese día en los periódicos digitales y sabía que eso le haría muchísima ilusión por ello además fui yo quien quise ir a comer con el para estar con el en ese momento tan especial:
Los dos mirábamos un el InterTv. Prácticamente todos los canales emitían este acontecimiento ya que iba a revolucionar a toda la sociedad humana. Era el lanzamiento de la primera nave tripulada que podía alcanzar la velocidad de la luz y por lo tanto acercarnos a las estrellas. Estuvimos una hora viendo la tele en silencio, vimos los festejos, las despedidas de los tripulantes y el discurso del presidente de la ONU para el mundo entero, muy emotivo por cierto. Y entonces enfocaron el despegue, mi padre subió el volumen y agarro mi mano.
Le miré y sonreía, así que miré la pantalla y vi como me envolvía el sonido de los motores de la nave y como me apretaba el abuelo mas la mano. Lo miré de refilón y vi que sus ojos estaban llorosos y el sonreía. La nave despegó y se perdió en la atmósfera. Fue maravilloso la verdad, pero derepente dejé de notar presión en mi mano y fue como me di cuenta de que el abuelo se había ido a un lugar más lejos que esa nave.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El regreso al Principio: Capítulo I: Libertad

- …El elefante era un mamífero de grandes dimensiones que habitaba en el antiguo continente de África y en algunas zonas de Asia. Un nuevo fiasco más para los científicos del Programa de Repoblación de la Biosfera Terráquea por Clonación que con esta ya son 25 especies animales y 56 vegetales que son catalogados como Inviables, además de otras 103 especies más que han precisado de modificaciones genéticas importantes en su Cadena Alpha para su viabilidad.
Seguro que nuestros antecesores no esperaban tal número de dificultades para poder traer al mundo a las antiguas especies que lo habitaban. El caso del elefante es especialmente grave por que…. –

Una mano cerró la comunicación holográfica que tenía encima de la mesa. No le apetecía seguir escuchando más las noticias del mediodía. Se incorporó del sofá y tomó una varilla de la caja metálica que había en la mesa, se la puso en los labios. Después cogió un pequeño cubo metálico lo enganchó al extremo de la varilla, y giró. Un color grisáceo, como a plata desgastada, coloreó la varilla de principio a fin; chupó de ella y una pequeña porción de la misma perdió ese color mientras su garganta se llenaba de un gas extraño incoloro, inoloro pero con mucho sabor. En el siglo XX hubiesen llamado a estas varillas cigarrillos. Pero esto no es el s.XX…
Ora Sayid era un hombre de mediana edad con el pelo negro de rizo espeso sus ojos de azabache y su piel morena eran la herencia materna de una etnia casi extinguida entre la humanidad. En todo lo demás se parecía a su padre, de procedencia americana: alto, barba poblada, aunque se la afeitaba completamente, y rasgos anglosajones. Las características étnicas de Ora dejan de tener relevancia desde el mismo momento que compruebas el lugar de nacimiento en la ficha personal de Ora; ya que no nació en Utah, California o Damasco ni en ningún lugar de la Tierra.
Si alguien de este siglo se le ocurriese preguntarle su procedencia natal él respondería que nació donde nacen todos los seres humanos de esta época: en las Cámaras de Incubación de la Estación Fraternidad, una de las tres estaciones construidas con el fin de salvaguardad la especie humana del mayor peligro al que se había enfrentado desde que alcanzó la categoría de Homo Sapiens.
Libertad, Igualdad y Fraternidad son los nombres de la que fue la única esperanza de la especie humana durante estos últimos cuatro siglos, la esperanza de poder volver a la tierra, la esperanza de continuar con la vida del hombre tal y como debería de ser.
Cada una de las estaciones estaba preparada para una de las tareas de este objetivo vital al que se denominó coloquialmente “El Gran Regreso”.
Llegado el ansiado momento la primera de las estaciones en llegar sería la Libertad aterrizando en algún lugar cercano al ecuador, anclando sus módulos en el suelo y pasando a ser un gran complejo de infraestructuras que se denominaría Neociudad. Capacitada para labores de investigación y exploración de las condiciones terrestres. Su objetivo primordial era simple, asegurar que la tierra vuelve a ser habitable.
Una vez logrado su objetivo amerizaría en el océano Atlántico, la estación Igualdad su labor no era otra que la reconstrucción de la biosfera terrestre mediante la clonación de las especies vegetales y animales y análizar el desarrollo de estas. El proceso se llevaría a cabo en tres fases correspondientes a las diferentes plataformas construidas por el hombre en los océanos pacífico índico y el mencionado atlántico denominadas Puntos de Genesis. Pasaría mucho tiempo desde el aterrizaje de las dos primeras estaciones en la faz de la tierra hasta la llegada de Fraternidad la última y más grande de todas ellas, destinada a mantener la sociedad humana durante el tiempo que permanecería en el espacio. Entraría en la atmósfera dividiéndose en 5 pequeños complejos parecidos a la Libertad que se denominarían con los nombres Alpha Beta, Centauro Omega y Epsilón. Cada una de ellas aterrizaría en cada uno de los antiguos continentes y comenzaría la fase de repoblación y desarrollo dirigida desde Neociudad.
Ese era el plan, esa era la gran estrategia humana para volver a casa, pero incluso un inmaculado proyecto como este, de años de investigación y siglos de perfeccionamiento puede no salir como se deseaba, y eso es lo que ocurrió.


Ora se incorporó y apartó las recargas de varilla de un dossier que había en la mesa, lo abrió en la primera página y leyó el título; Informe 345-BA2: Análisis Exhaustivo del Cuadrante Noreste 21 Fecha 24032435.
Llevaba dándole vueltas a ese informe toda la mañana desde que lo recibió a primera hora, a eso de las seis, y no se le ocurría que podría significar aquellos datos tan extraños.
Había computerizado los resultados más de diez veces, analizado modelos probabilísticos una y otra vez y los resultados se acercaban a 0. Nunca había mas probabilidad que una entre más de diez mil millones. Posteriormente añadió todas las variables que pudo ocurrírsele desde la lógica sin conseguir nada más que un pequeño aumento en las posibilidades pero que seguía siendo insignificante. ¡Es imposible!, una y otra ve se repetía, pero sin embargo…. Concluían sus exclamaciones.
De repente tuvo una idea; se levantó de golpe y cogió el auricular blanco que se encontraba encima del teclado de un enorme ordenador con varias pantallas holográficas y se lo puso en la oreja. Al tocar el aparato auditivo salió una especie de rama flexible hacia la boca que dejó de crecer a dos centímetros de sus labios:
- Janis- Habló en voz alta mientras tecleaba frenéticamente- Introduce el programa RR en tu memoria y analiza estos datos que te estoy enviando, espero tu respuesta- Janis era el nombre que Ora le puso a su ordenador personal cuando fue destinado como Supervisor a esta sección, era el nombre de una antigua cantante del s.XX que le gustaba mucho a Ora y le pareció correcto bautizar a su ordenador de esa manera, además seguía la extraña tendencia humana, alguna especie de subconsciente sexual, de llamar a las máquinas con nombres de mujer.
Al cabo de unos pocos segundos Janis contexto:
- Suceso Imposible, los datos introducidos deben estar mal, probabilidad del 99.3% de error cometido por la Unidad de Análisis en ese cuadrante-
-Bien Janis, bien, el problema es que los análisis has sido comprobados una docena de veces y la Unidad Móvil revisada manual y automatizadamente y los resultados están bien- contestó Ora.
Dio una calada a su varilla y preguntó con una pizca de curiosidad- ¿Qué otra probabilidad te ha dado el programa RR?-
RR era el programa más complejo creado por un ser humano para una máquina, significaba Respuesta Razonada, y consistía en una serie de algoritmos muy complejos que dotaban a la máquina de algo así como capacidad de inventiva. Con el él Ordenador podría llegar a conclusiones fuera de contextos matemáticos de manera original y sorprendente pero siempre a partir de la experiencia adquirida, en este caso su base de datos sobre la Sociología humana y otros aspectos como la teoría del caos o el azar.
- El resto de la probabilidad viene dado por la introducción de una variable más en el modelo que ha introducido-
Con más curiosidad si cabe por parte de Ora preguntó a la máquina que había comenzado a sorprenderle:
-¿Qué variable?-
- La posibilidad de que otros seres humanos hayan aterrizado en la tierra antes que la Estación espacial Libertad, con todo lo que ello representa a priori- contestó Janis con la frialdad natural de una máquina sin saber el efecto que estaba causando esas palabras en el rostro de Ora.